12
Dic
2016

Ahorra comiendo sano

Uno de los grandes gastos mensuales del hogar suele ir destinado a la cesta de la compra. Para algunas personas, comer sano implica un mayor gasto, pues quizá lo asocian a cierto grado de sofisticación, en cuanto a variedad, calidad e incluso a la compra de aquellos alimentos que resultan novedosos y a los cuales se les atribuyen propiedades estraordinarias. Pero nada más lejos, la simplicidad y el sentido común nos van a ayudar a elaborar los mejores menús equilibrados y saludables.

Por Equipo médico

0

¿Qué debemos tener claro a la hora de ahorrar en nuestra lista de la compra?

Para ahorrar hemos de empezar listando aquellos alimentos básicos que han de componer nuestras comidas principales y tentempiés.

Para el desayuno y la merienda necesitaremos incluir lácteos, fruta, frutos secos y un alimento rico en carbohidratos complejos, como por ejemplo pan, biscotes o cereales. Evitemos los alimentos superfluos que además de sumar calorías de más a la dieta, van a aumentar el importe de la compra.

A grosso modo las comidas y las cenas han de estar compuestas por una fuente proteica (carne, pescado, huevo), una de hidratos de carbono (arroz, pasta, legumbres, patata, pan) y otra rica en fibra, vitaminas y minerales (verduras y frutas), todo ello acompañado por una grasa saludable como es el aceite de oliva.

Por tanto, estos son los indispensables de nuestra despensa para poder seguir una dieta equilibrada. Aunque siempre es un incentivo incluir otros alimentos novedosos y poco habituales para probar nuevos sabores que ayuden a amenizar nuestra dieta. No obstante, si nuestro objetivo es el ahorro, mejor no dejarnos llevar.

Consejos para ajustar gastos

Una serie de consejos pueden ayudarnos a ahorrar sin renunciar a seguir una dieta saludable:

  • Es indispensable ir a comprar sin hambre y con una lista de la compra bien planificada. Es la mejor manera de no comprar alimentos innecesarios.
  • Consume productos de temporada y de proximidad. Además de estar más disponibles y en su mejor estado organoléptico (sabor, textura, olor…), suelen tener un precio más económico.
  • No te dejes llevar por los “2×1”. Las ofertas están muy bien para ahorrar pero incitan a la compra de alimentos, en muchas ocasiones, totalmente prescindibles. Piensa primero si la oferta es sobre un producto que realmente necesitas en tu despensa. Limítate a comprar sólo lo que tienes anotado en tu lista de la compra.
  • Evita los alimentos de capricho. Los productos de bollería, los snacks, las patatas chips, bebidas refrescantes azucaradas y comida precocinada van a encarecer mucho la cesta de las compra. Además, son fuentes  de azúcares simples y grasas, que pueden desequilibrar tu dieta diaria por exceso calórico.
  • Congelar puede ser una buena opción para sacar mayor provecho a nuestros alimentos.  Comprar más cantidad y cocinar de un tirón para congelarlo por raciones ayudraá a ahorrar no sólo dinero sino también tiempo, pues entre semana hay poca  disponibilidad para cocinar diariamente los menús de las comidas y cenas diarias. De esta forma se pueden planificar mejor los menús saludables, además de favorecer un mayor aprovechamiento de los alimentos.

Isabel López – Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos – Diplomada en Nutrición Humana y Dietética – Nutricionista consultora de Advance Medical


Si te gusta el artículo y quieres recibir más información: suscríbete

0


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *