Recupérate después de las fiestas

Resulta muy difícil cumplir el reto de no subir ni un kilo durante las Navidades. Las calorías que ingerimos durante estos días siempre suelen ser muy superiores a las del resto del año.

En la comida del día de Navidad podemos llegar a ingerir hasta 1800 e incluso 2000 calorías. Esta carga energética es la suma de las calorías que provienen de los aperitivos, donde frecuentemente se encuentra algo frito o rebozado, los primeros y segundos platos, que al tratarse de comidas festivas de invierno suelen contener salsas más grasas y frutos secos, los postres navideños, que entre turrones, polvorones, bombones y demás, suelen aumentar notablemente las calorías, y por último, las diferentes bebidas alcohólicas que acompañan a cada uno de estos platos.

Para compensar este exceso de calorías, al terminar las fiestas debemos hacer una dieta mucho más moderada y ajustada a nuestras necesidades, que debe mantenerse para siempre y convertirse en hábito alimentario.

Dieta post-fiestas

Escogeremos alimentos bajos en grasas (frutas, verduras, carnes magras y lácteos desnatados...); evitaremos los azúcares simples de adición y la bollería. Las comidas se dividirán en cinco tomas: un desayuno completo, tentempié a media mañana y media tarde ligero a base de fruta o yogur, y una comida y cena con un primer plato a base de verduras o ensalada (de pasta, arroz, legumbre o patata), y un segundo plato de carne magra, pescado o huevo. Beberemos mucha agua y prescindiremos de bebidas azucaradas y alcohol.

Hay verduras con una acción diurética más acentuada, tales como el espárrago, el apio y la cebolla, por ello son una buena elección para incluirlas en algunos purés depurativos que nos ayuden a restaurar la normalidad dietética. Otras verduras que debemos integrar en una dieta para recuperarnos después de fiestas son aquellas que favorecen la función hepática y depurativa y tienen un ligero sabor amargo, como la alcachofa, el cardo, la endibia, la escarola y el rábano.

¿Qué hacer con las sobras navideñas?

Otro problema que nos encontraremos, aunque gestionemos la cesta de la compra lo mejor posible es que nos habrá sobrado comida. Es inevitable el preferir ?que sobre que no que falte? y más en unos días como estos, así que es también importante saber cómo aprovechar toda aquella comida de más sin tener que estar varias semanas comiendo lo mismo. Una opción es guardar en el congelador los sobrantes para ir consumiéndolos sólo los fines de semana siguientes, o repartir entre los invitados la cena de Navidad. Cuando nos queda en la despensa piña u otras frutas que suelen consumirse en estas fechas, no hay problema, al revés, serán perfectas para hacer alguna cena baja en calorías tras las fiestas.

El problema más difícil es cómo ir agotando los dulces navideños que quedan en los armarios, ¿qué podemos hacer con ellos? Todos estos dulces tienen una caducidad muy larga, incluso estando abiertos, así que los podemos guardar y utilizarlos más adelante en la elaboración de postres o pasteles para otras celebraciones y en momentos puntuales. Pero si somos muy golosos y no podemos evitar picar continuamente una buena opción sería darlos a algún centro de recogida de alimentos.

¿Cuál es el momento adecuado para seguir una dieta?

Meses puntuales, como el mes de enero después de Navidad, y el mes de septiembre después de vacaciones, son los momentos más adecuados para seguir dietas que no fuercen el sistema digestivo y sirvan para que nuestro organismo se recupere de los excesos y desórdenes alimentarios.

Isabel López - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Dietética y Nutrición Humana - Nutricionista consultora de Advance Medical

Etiquetas: Dieta


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