Kitesurf, no sólo en verano...

Puede parecer que con la vuelta a la rutina, trabajo, colegios, horarios….se acaba el poder disfrutar del mar y de la práctica de los deportes que en él se realizan…¡error!

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El mar está ahí, todo el año. Y sobre todo para quienes practican deportes en él, son los meses menos concurridos los que más lo disfrutan. Eso sí, para los amantes de “volar en el mar”, los “kitesurfers” pero eso si debe existir una condición sine qua non ¡que sople viento!

 

Su práctica

El kitesurf es un deporte peculiar ya que el objetivo del surfer no es sólo tocar con la plancha en el agua, sino que hacer piruetas y malabarismos en el aire forma parte del espectáculo. Sujeto con un arnés a la cometa y con los pies fijados a la plancha, buscar las rachas de viento y dejar que éste eleve al surfer, es todo un reto para quien hace del kitesurf un modo de estar en forma y liberar adrenalina.

 

Estar en forma

Al ser un deporte muy exigente se recomienda estar en una forma física adecuada, tener fuerza, coordinación y resistencia serían factores a tener en cuenta antes de decidirte por esta modalidad de deporte acuático. Las rachas de viento pueden ser importantes por lo que nos solo hay que tener fuerza en los brazos sino también en las piernas y en el tronco que es el que va a dar estabilidad. Para aquellos que tienen problemas articulares, sobre todo a nivel de codos u hombros, este deporte no es uno de los que estaría en la lista de recomendables ya que las articulaciones sufren al luchar contra la fuerza del viento.

 

La misma exigencia que puede limitar su práctica hace que el “kitesurfer” realice un trabajo muy completo ya que tanto músculos como órganos internos se benefician. Es un deporte aeróbico con lo que ello conlleva, es cardiosaludable, siempre y cuando no exista ninguna patología cardiovascular que pueda contraindicar su práctica. Por otro lado, a nivel muscular son pocos los músculos que no van a participar: tronco, tanto a nivel abdominal como de la musculatura de la espalda deben estar tonificados y fuertes para aguantar las remontadas y las caídas, y no digamos ya los brazos y las piernas que ayudan a mantener la postura mientras se “cabalgan las olas”.

Además, el escenario es inigualable, el mar por si mismo tiene una serie de propiedades que revertirán sobre el deportista.

Siempre atentos

No es pues un deporte apto para cualquiera y ni siquiera los que ya creen que son más “pro” pueden confiarse, porque al fin y al cabo el viento y el agua son elementos sobre los que no podemos tener nunca todo el control. Contusiones y lesiones por malas recepciones no son tan extrañas, es por ello que hay que tener respeto y saber a qué se enfrenta uno cuando va a salir.

 

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer – Especialista en Medicina Deportiva – Médico consultor de Advance Medical

Etiquetas: Consejos deporte y salud


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