Suplementos y deporte

¿Cuándo es necesario suplementarse con la práctica deportiva? Esta es una eterna pregunta que más de uno y de dos se hacen cuando les invade la publicidad de multitud de marcas que recomiendan suplementarse en distintas circunstancias, como puede ser practicar ejercicio.

Antes de llegar a dudar y plantearse si uno debe o no tomar suplementos conviene mirarse y valorar una serie de características inherentes a cada cual. No será lo mismo una mujer joven que una adulta o una postmenopáusica, como tampoco es lo mismo quien vive en países donde habitualmente los niveles de insolación son bajos que quien vive en el sur. Es decir, cada quien tiene unas circunstancias que le rodean y pueden marcar de forma importante la necesidad o no de suplementos adicionales.

En el caso de persona sana que vive en un lugar donde el sol suele brillar, que tiene acceso a una dieta variada y equilibrada, sin enfermedades de base y que practica ejercicio de manera moderada, la dieta debería ser suficiente y no sería necesario añadir suplementos.

La dieta equilibrada es aquella que aporta la suficiente cantidad de los nutrientes necesarios para que el desgaste de un ejercicio físico no pase factura. Pero esto no siempre es así y es cuando entran en juego los suplementos, de los que hay muchas opciones en el mercado.

Cómo se clasifican

Se  podrían dividir según su función u objetivo en distintos grupos:

  • Antioxidantes: tal y como su nombre indica, su función es evitar la oxidación, pero ¿qué es exactamente este proceso? Cuando un cuerpo se somete a una serie de "ataques" como podría ser el estrés, la contaminación o el ejercicio, se activan una serie de reacciones que producen elementos, los radicales libres, que son dañinos para nuestro organismo. Con los antioxidantes lo que se pretende es impedir o contrarrestar estos efectos negativos. Las vitaminas son un ejemplo de antioxidantes que se pueden obtener fácilmente con la dieta (cítricos, frutos rojos, kiwi...) son una fuente fantástica de estos elementos.
  • Estimulantes: el ginseng o la jalea real son ejemplos de estimulantes o reconstituyentes que pueden ser útiles en estados de excesivo cansancio o tras periodos de entrenamiento o de cargas deportivas importantes. Ayudan a que la persona se sienta en cierto modo más preparada para seguir activa.
  • Multivitamínicos/Minerales: son suplementos que contienen una combinación de vitaminas y minerales y, a veces, otros ingredientes. Su uso esta ampliamente extendido no sólo en la comunidad deportiva sino también en la población general. Por ejemplo, la  vitamina B, que ayuda al metabolismo de los hidratos de carbono, alimento básico en cualquier dieta de alguien que realiza deporte de manera regular. El hierro, básico para el transporte de oxígeno en la sangre, que aplicado al deporte es básico a nivel de cansancio y de mejora de la capacidad de recuperación.

Estos serían algunos ejemplos de lo que se considerarían suplementos "legales" porque también existen productos que forman parte de una lista de productos ilegales y que son aquellos que dan positivo en los controles antidopaje. Puede parecer que estos productos no están al alcance de cualquiera pero no es así ya que la lista incluye medicamentos que pueden ser estimulantes y es por ello que se consideran dopaje.  Algunos son tan conocidos como los bronco-inhaladores, que puede necesitar cualquier asmático cuando sufre una crisis.

Más conocidos serían los esteroides anabólicos que se usan como estimulantes y potenciadores de la masa muscular.

Por lo tanto, la elección de suplementos depende de muchos factores y la valoración no sólo debe basarse en varios criterios. La consulta al especialista, en este caso, es más que conveniente.

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer - Especialista en Medicina del Deporte - Médico colaborador de Advance Medical

Etiquetas: Buenos hábitos


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