¿Quién puede ser donante de esperma y para qué?

Cada día son más las personas que presentan dificultades para procrear, por lo cual hace años que comenzó la investigación en el campo de la esterilidad y la infertilidad. Una parte de los estudios se centró en la necesidad de donantes de esperma, de ahí que se desarrollasen los medios para disponer de unos equipamientos donde congelar y almacenar semen tanto de pacientes para su posterior utilización como de donantes anónimos. Es así como se crearon los bancos de semen o esperma.

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¿Para qué se realizan donaciones de esperma?

En España los bancos de esperma están regidos por la Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida y los Reales Decretos RD 1301/2006, RD 412/1996 y RD 413/1996.

En los bancos de esperma trabajan distintos profesionales sanitarios: médicos, enfermeras, psicólogos, biólogos y técnicos de laboratorio. Todos ellos colaboran en la selección de los donantes y asesoran a las personas que acuden al banco de semen para someterse a estudios y técnicas de reproducción asistida.

La mayoría del esperma que se almacena en los bancos se destina a la reproducción asistida, aunque hoy en día también se congela y preserva esperma procedente de pacientes afectos de alguna enfermedad que deban someterse a tratamientos agresivos y que potencialmente puedan afectar a su fertilidad, como la quimioterapia, la radioterapia o algún tipo de cirugía que puede alterar la función reproductora y sexual para el varón.

Quién puede ser donante de esperma

El donante de esperma son voluntarios y anónimos y se seleccionan rigurosamente antes de su aceptación como donante. Los donantes deben tener entre 18 y 35 años de edad y se les realiza una entrevista clínica y una exploración exhaustiva para descartar posibles patologías congénitas. Asimismo, se realiza una entrevista con un psicólogo para valorar posibles alteraciones psiquiátricas hereditarias o alteraciones psicológicas.

¿En qué consiste la donación?

A continuación, el donante entrega una muestra de esperma para realizar un estudio del mismo, un seminograma, y valorar la calidad del esperma, teniendo en cuenta el volumen del eyaculado, el número de espermatozoides, su movilidad y su forma. Se considera adecuada para ser donante una concentración de 80 millones/ml de espermatozoides, con una movilidad de más del 50% y una morfología normal superior al 15%. Por último, se realizará una analítica de sangre para determinar infecciones por VIH, hepatitis B y C, sífilis, citomegalovirus y clamidias. Asimismo, se realizará un estudio genético para descartar que el paciente sea portador de genes ciertas enfermedades congénitas, como la fibrosis quística o el síndrome del cromosoma X frágil.

Una vez se es aceptado como donante, este debe comprometerse a una serie de donaciones periódicas, que en general suele ser una por semana, aunque esto puede variar según cada centro. Al hacer la donación se deben mantener 48 horas de abstinencia sexual para asegurar un eyaculado adecuado. El donante acude al centro donde se le entrega un recipiente para recoger el esperma, que se obtiene mediante masturbación. Una vez entregado, el esperma se analiza, se procesa y se somete a congelación. Las muestras de esperma se conservan en tanques de nitrógeno líquido a -196ºC.

Bancos de esperma

Los bancos de esperma deben preservar el anonimato de los donantes en todo momento y estos no pueden tener acceso a los datos de los pacientes a los que se les haya ofrecido el uso de su esperma.

La mayoría de personas que se benefician de los servicios de los bancos de semen son personas con ausencia de espermatozoides en el eyaculado o con una baja calidad del esperma que hace inviable la reproducción, personas con riesgo de transmitir a su descendencia enfermedades genéticas graves, o mujeres que deseen quedarse embarazadas sin la participación de un hombre en la concepción.


Dr. David Cañadas Bustos - Especialista en Medicina General - Médico consultor de Advance Medical


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