Algunos productos “naturales” pueden perjudicar los tratamientos oncológicos

Según una encuesta del National Center for Complementary and Alternative Medicine, de EEUU, casi los dos tercios de las personas de 50 o más años de edad emplean algún tipo de sistema, práctica o producto “natural”, para el tratamiento de su enfermedad. Sin embargo, menos de un tercio de estas personas comunican a los profesionales de la salud, que utilizan este tipo de medicina.
En los últimos días, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), advertía que tomar determinadas sustancias “naturales” complementarias a los tratamientos del cáncer, puede ocasionar efectos secundarios adversos, con la posibilidad de impedir la mejora del paciente.
Por ejemplo, el gingseng es un revitalizante no recomendado en mujeres con cáncer de mama o de útero “hormonosensibles”, o que tomar muchos zumos ricos en vitamina C pueden interactuar con la quimioterapia…
El yoga, en cambio, puede reducir la fatiga y el cansancio asociados a la enfermedad…
Se recomienda consultar siempre al médico las posibles interacciones de sustancias y terapias. Si no existen estudios sobre una sustancia, o éstos no son concluyentes, es mejor no tomarla.
Normalmente el paciente no informa al profesional sobre terapias “naturales” que puede estar tomando, pero puede detectarse si la evolución del paciente no es la esperada.
El Dr. Pedro Pérez Segura, coordinador de Prevención y Diagnóstico Precoz de la SEOM, alerta del uso cada vez más frecuente de estos productos y de la poca fiabilidad de la recomendación que puede venir de familiares, conocidos o Internet, con la idea de “curarse con menor toxicidad”, sobre todo en situaciones desesperadas, cuando la realidad es que los efectos pueden llegar a ser muy graves.
También insiste que los zumos de pomelo, los preparados a base de uva o la soja, no son malos, pero que el riesgo está al tomarlos durante los tratamientos médicos contra el cáncer. Sobre el selenio hay estudios que no confirman que prevenga el cáncer, incluso puede aumentar el riesgo de padecerlo. También advierte que en las “bayas de Goji” se han detectado partidas con un altas dosis de plomo, y a pedido a las autoridades sanitarias que controlen la entrada de productos que llegan a nuestro país como alimentos y se destinan a usos médicos.
Por todo ello, pide “responsabilidad ética” a las personas que aconsejen estos productos basados en supuestos beneficios, cuando la mayoría de los medicamentos autorizados para curar el cáncer también se fabrican a base de sustancias naturales y no por eso dejan de tener riesgos si no se administran correctamente.

Etiquetas: Cáncer


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