Gastroenteritis

La gastroenteritis se define como la inflamación del estómago y los intestinos, y se manifiesta con vómitos y/o diarrea. Puede ir acompañada de dolor de estómago y fiebre. Las principales causas de gastroenteritis son los virus y las bacterias. El 90% de las diarreas son debidas a infecciones víricas y se contagian de persona a persona (por el contacto con las heces o por propagación aérea). Las infecciones bacterianas pueden ser por alimentos en mal estado o por contagio persona a persona.

Diarrea por rotavirus

Es la causa más común de gastroenteritis grave en los menores de cinco años. A esa edad, la gran mayoría de niños han sido infectados por el rotavirus al menos una vez. Su mayor incidencia se da de noviembre a primavera. La vacunación durante los tres primeros meses de vida es eficaz para prevenir la infección.

Qué puedo hacer

Si el niño o bebé presenta vómitos se debe dar suero de rehidratación frío en pequeñas cantidades (como una cucharilla de café) cada 5-10 minutos. Una vez haya tolerado el líquido puede ofrecerse algún alimento suave, lo que le apetezca y sin forzar. Si el bebé toma lactancia materna, no se debe suspender y se debe seguir dando a demanda; además es un potente protector de la inmunidad del bebé, por lo que seguro que se recuperará más rápido.

En el caso de las diarreas, la rehidratación es muy importante y se debe suplementar al niño con suero de rehidratación durante todo el proceso. La alimentación debe ser suave pero sin ser especial, es decir, el lactante puede seguir tomando la leche materna o de fórmula que tomaba. Estudios científicos demuestran que la alimentación precoz en las diarreas infantiles acorta el proceso. Por lo tanto, no hay que dejar en ayunas al niño durante horas. Otros estudios demuestran que ofrecer al niño una leche sin lactosa desde el primer día de gastroenteritis no supone ningún beneficio. Además, el cambio de sabor puede provocar un rechazo de las tomas al lactante y lo que queremos es que no se deshidrate y que se nutra adecuadamente.

Es indispensable un correcto lavado de manos tras cada cambio de pañal o cada deposición en el niño mayor. Las diarreas de origen infeccioso son altamente contagiosas, por lo que el niño no debe ir a la guardería o colegio.

Cuándo debo ir al pediatra

1. Si el niño presenta signos de deshidratación: boca seca sin saliva, piel seca, ojos hundidos, está muy adormilado y no orina en más de 12-18 horas.

2. Si el niño presenta fiebre alta persistente que no cede con la pauta antitérmica habitual.

3. Si el niño lo vomita absolutamente todo y no tolera líquidos a sorbitos. En este caso puede haber un alto riesgo de deshidratación.

4. Si hace diarrea con sangre y/o pus.

5. Si sus vómitos son sanguinolentos.

6. Ante cualquier duda sobre el estado de salud del niño.

Dra. Esther Martínez - Especialista en Pediatría - Médico colaborador de Advance Medical

Etiquetas: Trastornos de salud del niño


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