La cesta de la compra en febrero

Te animamos a que incluyas la espelta, el té verde, los grelos y la carne de caballo en tus comidas de este mes.

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ESPELTA

La espelta o trigo salvaje es un cereal (familia gramíneas) muy resistente que puede cultivarse en suelos de clima adverso. Con él se elabora un pan rústico y gustoso que se conserva tierno durante más tiempo que el pan elaborado con harina de trigo común. A nivel nutricional, como cereal que es, la espelta resulta un alimento muy completo. Destaca por su contenido en carbohidratos complejos, entre los que sobresale el almidón; por consiguiente puede ser una buena fuente de energía en una dieta equilibrada. También tiene una fracción proteica de mejor calidad biológica que la de otros cereales, y por tanto más amplia en composición de aminoácidos. Su contenido graso es bajo, y se trata de una grasa vegetal mayoritariamente monoinsaturada, considerada cardiosaludable. En relación a vitaminas y minerales, la espelta aporta vitaminas del grupo B, fósforo, potasio y magnesio. Incluido en una dieta habitual, este cereal ayuda a prevenir el estreñimiento, por su elevado contenido en fibra. Con espelta, se elaboran muchos productos como pan, pastas y cereales (espelta inflada).

TÉ VERDE

Aunque el té (Camellia sinensis) procede de Asia, hoy en día su consumo y cultivo se ha extendido a muchas otras zonas del mundo, aunque entre sus mayores productores se encuentran la India y China. A diferencia del té negro o rojo (puerh), el té verde no ha sufrido proceso de fermentación, y conserva mejor su propiedad antioxidante.  Aparte de cafeína, que ejerce efecto estimulante sobre el sistema nervioso, el té verde contiene polifenoles, compuestos con gran poder antioxidante que contribuyen en la prevención de diversas enfermedades. En infusión, el té verde no aporta calorías, a no ser que se le añada azúcar o leche. En cuanto a micronutrientes, las hojas de té contienen vitaminas del complejo B, C, y minerales como potasio, fósforo o magnesio, aunque en la infusión, la presencia de estos nutrientes puede variar dependiendo de la calidad del té, o de cómo se haya elaborado la infusión (tiempo de reposo, cantidad de hojas de té utilizadas, etc…).

GRELOS

Los grelos son los tallos tiernos del nabo, que pertenece a la familia Brasicáceas o Crucíferas, como las coles o el brócoli. Es una verdura más de invierno que se consume sobre todo en la zona de Galicia. A nivel nutricional, al igual que el resto de verduras, los grelos son poco calóricos, y tienen un bajo contenido graso y proteico, pero resultan ser buena fuente de fibra. De entre las vitaminas y los minerales, las que sobresalen son la vitamina A y C, así como el calcio, el fósforo, el potasio, el hierro y el magnesio. Un aspecto interesante para la salud es su contenido en carotenoides y los glucosinolatos, sustancias con efecto protector celular que ayudan en la prevención de ciertas enfermedades degenerativas. Los glucosinolatos son compuestos nitrógeno-azufrados que se encuentran en todas las verduras del género Brassica, y que además de sus propiedades beneficiosas, son las responsables del sabor amargo de este tipo de verduras. Los grelos se pueden consumir crudos, pero habitualmente se suelen tomar cocidos para suavizar su sabor. Permiten un sinfín de preparaciones, que suelen ser similares a las de otras verduras como las acelgas o las espinacas.

CARNE DE CABALLO

Este tipo de carne no es de las más consumidas, pese que a nivel organoléptico es apreciada por resultar tierna y sabrosa. Es una buena fuente proteica de alta calidad biológica y con poco contenido graso en general. Comparada con la carne de ternera, la de caballo, de color más oscuro, tiene más hierro y menos colesterol, aspectos a considerar en casos de anemia y hipercolesterolemia. De su aportación mineral, el fósforo y el potasio son los más destacados. Es una carne tierna debido a que contiene menos colágeno. Hay que diferenciar entre carne de potro y carne de caballo, pues sus características sensoriales son diferentes, siendo la primera una carne de animal joven y de color rosado, y la segunda de animal adulto, de color rojo intenso y más tierna. La vida útil de la carne de caballo es más corta que la de otras carnes, por tanto es una carne de consumo rápido, aspecto que se ha de considerar a la hora de consumirla en casa. A novel culinario acepta las mismas preparaciones que la carne de ternera.

 

Isabel López - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Nutrición humana y Dietética - Nutricionista consultora de Advance Medical

 

Etiquetas: Alimentos y nutrientes Comer mejor Nutrición


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