La hidratación en niños y adolescentes

Una de las sustancias más importantes para el organismo es el agua. A menudo olvidada el agua es, con enorme diferencia, el componente mayoritario del cuerpo humano. Es imprescindible para el óptimo funcionamiento de numerosos procesos del organismo.

La cantidad de agua corporal se debe mantener constante para que todas estas funciones corporales se realicen en las mejores condiciones posibles. No obstante, este equilibrio es complejo. El organismo pierde agua por diferentes vías a lo largo de cada jornada. Así, se elimina líquido al orinar, al defecar, en el sudor e incluso, al respirar. En este sentido, los niños y adolescentes con diabetes deben tener especial precaución ante dos situaciones muy habituales en su día a día:

  • Actividad física. La práctica de deportes o el aumento de actividad física en forma de juegos o actividades al aire libre incrementa la tasa de eliminación de agua. Esta no solamente se pierde en forma de sudor, sino que en muchos casos se da como evaporación, la cual es menos perceptible y no se asocia a la necesidad de beber líquido.
  • Hiperglucemia. Los valores aumentados de glucosa en sangre son eliminados de forma parcial por la orina. Esta glucosa excretada se acompaña de grandes cantidades de agua para formar la orina. En consecuencia, la hiperglucemia mantenida incrementa el riesgo de deshidratación.
  • Estas pérdidas de agua corporal se deben compensar de forma constante mediante su ingesta, tanto de agua en alimentos sólidos como en líquidos. Para ello, es recomendable la inclusión en la alimentación habitual de alimentos ricos en agua, como frutas y verduras, así como mantener un correcto aporte de líquidos. Según la pirámide de hidratación saludable de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), las bebidas se podrían clasificar en 4 niveles, según su conveniencia en el consumo diario.

    Continúa en el siguiente enlace http://www.fundaciondiabetes.org/frames.asp?url=sabercomer/Articulos/hidratacion.asp&frame=top04.htm

    Por: Serafín Murillo, Dietista-Nutricionista e Investigador del CIBERDEM (Hospital Clínic de Barcelona)

    Etiquetas: Diabetes obesidad infantil


    Entradas relacionadas