Los beneficios de la lactancia materna

La leche materna es el mejor alimento y la mejor bebida que puede recibir un recién nacido. Está científicamente demostrado que los bebés consiguen la máxima protección cuando son alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida y se les sigue amamantando, con las comidas complementarias adecuadas, hasta aproximadamente los dos años.

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La lactancia materna ofrece múltiples beneficios para el desarrollo saludable de los niños en sus primeros dos años de vida:

  • La leche materna contiene agua, proteínas (entre ellas, la inmunoglobina que estimula las defensas), azúcares, grasas, vitaminas y sales minerales. Se trata, por tanto, de un saludable cóctel de nutrientes para tu bebé que contribuye a su crecimiento y desarrollo saludable.
  • Debido a los anticuerpos que proporciona, el bebé tiene menos probabilidades de padecer infecciones de oído, respiratorias (como neumonía y bronquiolitis), meningitis, infecciones de las vías urinarias, vómitos y diarrea. Además, los estudios sugieren que los bebés amamantados podrían tener menos probabilidades de morir a causa del síndrome de muerte súbita.
  • La leche materna es fácil de digerir para el bebé y esto hace que produzca menos gases y sienta menos malestar.
  • Se ha comprobado que las personas que han sido amamantadas tienen menos probabilidades de desarrollar algunas dolencias, tales como alergias, diabetes dependiente de insulina, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa y, en el caso de las mujeres, cáncer de mama. Así como menos probabilidades de volverse obesos en etapas posteriores.
  • Ofrece mayor atención y estímulos al recién nacido, lo que ayuda a su desarrollo y contribuye a que se sienta más seguro.

Pero, además, la lactancia materna también es beneficiosa para la salud de la madre:

  • Acelera la recuperación del útero materno, reduciendo las posibilidades de hemorragias e infecciones.
  • Aumenta el intervalo entre embarazos.
  • Favorece la recuperación de la silueta previa al embarazo, ya que moviliza las reservas de grasa acumuladas, especialmente alrededor de muslos y nalgas. Las madres lactantes queman más calorías (unas 500 diarias) que las demás mujeres.
  • Se ha comprobado cómo las mujeres que amamantan a sus hijos presentan una menor incidencia de cáncer de mama (especialmente aquellas que están a punto de llegar a la menopausia), ovario y útero, así como de osteoporosis (las mujeres que no han dado pecho tienen 4 veces más probabilidades de sufrir esta enfermedad).
  • Para alimentar a tu hijo sólo necesitas estar tú. No tendrás que trajinar con biberones, esterilizadores, cacitos de leche artificial…
  • Es obvio que la leche materna es mucho más barata que las leches artificiales.
  • Amamantar al bebé es una oportunidad maravillosa de continuar ese vínculo que se creó entre los dos durante el embarazo y proporciona un profundo sentimiento de satisfacción.
  • Cuando la lactancia está establecida y se amamanta sin problemas, la mujer tiene mayores niveles de prolactina (una hormona relajante) y de oxitocina (una hormona afiliativa), con lo que se siente mejor anímicamente.

Cuando la madre sigue una dieta correcta, el niño amamantado no precisa ni alimentos ni bebidas suplementarias. No es necesario dar al bebé otros alimentos o bebidas durante sus primeros seis meses de vida, porque eso puede reducir su demanda de leche materna y a la vez aumenta el riesgo de que pueda contraer diarrea y otras enfermedades.

¿Por qué la leche materna es un alimento fundamental para el bebé?

La leche materna es un alimento único, que tiene la capacidad de adaptarse a las necesidades nutricionales de los niños y las niñas a medida que van creciendo. Los diferentes tipos de leche que se producen en la glándula mamaria son el calostro, la leche de transición, la leche madura y la leche de pretérmino. Algunas características de la leche materna la convierten en un alimento sin igual:

  • La leche humana es, de todas las leches de mamífero, la que posee un contenido más alto de lactosa, por lo que es una fuente de energía fácil de utilizar por el recién nacido.
  • Contiene grandes cantidades de vitamina E, que contribuye a prevenir la anemia.
  • Tiene una alta proporción de calcio.
  • La leche materna es fácilmente digerible por los bebés y favorece una adecuada flora intestinal, por lo que protege frente a las diarreas bacterianas.
  • Es la primera vacuna de nuestros hijos, ya que transfiere anticuerpos de la madre al hijo. Los niños y las niñas alimentados al pecho padecen menos enfermedades y requieren menos atención sanitaria que los que reciben alimentación artificial.

Etiquetas: Alimentación del bebé Embarazo y parto


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